sábado, 11 de septiembre de 2021

Museo Diocesano de Arte Sacro

El Museo Diocesano de Arte Sacro de Álava (en euskera, Arabako Elizbarrutiko Arte Sakratuaren Museoa) se ubica en el espacio de la girola de la Catedral de María Inmaculada (Catedral Nueva) de la ciudad de Vitoria, Álava (País Vasco, España). Su acceso se realiza por la puerta sur del crucero de la Catedral, orientada a la calle Monseñor Cadena y Eleta y al parque de la Florida.

El origen de la colección está en 1923, cuando se inauguró un Museo Diocesano en el Seminario Conciliar de Vitoria, ubicado junto a la catedral de Santa María (catedral Vieja). En 1930, edificado un nuevo Seminario Diocesano, las obras se trasladaron a uno de los pabellones de teología. Unos años más tarde, ya en 1942, se firmó un acuerdo entre el obispado y la Diputación Foral de Álava y la colección se trasladó a la llamada Casa de Álava, que luego sería el Museo de Bellas Artes de Álava. En 1978 se constituye una sección de Arte Sacro dentro de esa colección.

Finalmente, es en 1997 cuando la Diputación Foral de Álava y la Diócesis de Vitoria, con el objeto de preservar el patrimonio histórico-artístico del Territorio Histórico de Álava y la Diócesis, acuerdan crear el Museo Diocesano y ubicarlo de manera permanente en la girola de la catedral de María Inmaculada, espacio semicircular compuesto por dos naves concéntricas y segmentado en siete capillas, en las que se pueden apreciar notables obras escultóricas así como las magníficas vidrieras realizadas por la casa Maumejean de París y Madrid. El proyecto arquitectónico, que incluye los espacios presbiteriales que conectan el ábside con los brazos del crucero, dando un total de once salas, permite disfrutar del edificio, ya que las salas se han concebido como espacios abiertos. El Museo fue abierto al público el 30 de abril de 1999.

Las obras que componen los fondos del Museo pertenecen en su mayoría a la Diputación Foral, a la Diócesis y las varias parroquias de la provincia que han accedido a depositar las obras para su exposición permanente al público. Muchas de ellas ya estuvieron expuestas en el Museo Diocesano que desde 1923 funcionó en el Seminario Conciliar y luego, a partir de 1942, en el Museo Provincial de Bellas Artes, que en 1978 inauguró una sección específica de Arte Sacro. En la disposición del espacio expositivo se combinan criterios de ordenación histórico-estilística, atendiendo a los sucesivos estilos artísticos y las correlativas épocas históricas (Románico, Gótico, Renacimiento, Barroco); y criterios didácticos, que prioricen las técnicas y las materias empleadas en la realización de las obras. Los fondos se distribuyen en seis secciones y once salas, más una sala introductoria dedicada a exposiciones temporales.