martes, 8 de junio de 2021

Alcazaba de Badajoz

La Alcazaba de Badajoz (del árabe: al-qaṣbah, قصبة, al kasbah, 'ciudadela') es una fortificación musulmana (siglos IX-XIII), castillo bajomedieval cristiano (siglos XIII-XVI) y como parte de la ciudadela y fortificación de edificación moderna (siglos XVII-XIX), situada en la ciudad española de Badajoz.

La alcazaba-castillo de Badajoz es la alcazaba más grande de Europa (en cuanto a su construcción de época musulmana), y de las más extensas del mundo en su género y época, en lo que a su perímetro se refiere (8 hectáreas y unos 1300 metros de lienzo de muralla conservada), aunque su extensión llegó a ser mucho mayor con la denominada "Cerca Vieja" (de la que todavía perviven importantes vestigios), que comprende, aproximadamente, todo el recinto abaluartado de edificación posterior, con unas dimensiones de 6000 metros y más de 50 hectáreas, que la convierten en la mayor de todas las construidas por los árabes en el pasado.

Al norte está rodeada por el río Guadiana y al este por el arroyo Rivillas, que confluyen bajo el ángulo noreste. En ambos frentes existen fuertes pendientes en el terreno que aumentan el carácter defensivo de la Alcazaba, lo cual se refuerza con los fosos naturales que representan los ríos. La Alcazaba se erigió en un lugar estratégico para el control del paso natural norte-sur y este-oeste.

Tal y como se conserva hoy, fue construida por los almohades en el siglo XII, aunque tiene su origen en la cerca que ya en el siglo IX se construyó al fundar la ciudad. La Alcazaba de Badajoz fue la morada de los monarcas del Reino de Badajoz o Taifa de Badajoz, durante los siglos XI y XII.

Todo el conjunto amurallado de la Alcazaba fue declarado Monumento Histórico-Artístico por decreto de 3 de junio de 1931. El recinto acoge el Museo Arqueológico Provincial en el Palacio de los Duques de la Roca, también declarado Monumento Histórico-Artístico en 1962. En lo que fuera anteriormente el Hospital Militar se encuentran actualmente la Biblioteca de Extremadura y la Facultad de Ciencias de la Documentación y la Comunicación, perteneciente a la Universidad de Extremadura.

Las murallas de la Alcazaba han llegado hasta nuestros días prácticamente con la misma conformación que tenían originalmente en el período almohade. La zona próxima a El Metido (que mira hacia el lado del Arroyo Rivillas) sufrió una reconstrucción en el siglo XIX debido al fuerte asedio sufrido a causa de la guerra.

Gran parte de los mismos datan de época almohade, aunque algunos tramos son anteriores. Así mismo, dos zonas, la de la Brecha de las Aguas, y la muralla contigua a El Metido, son de época más reciente (siglos XVIII y XIX, respectivamente). Su construcción es mayoritariamente de mortero de cal, aunque también encontramos mampostería (sobre todo en la base de algunas torres) y ladrillo. Ya que la mayor parte de la Alcazaba fue construida o reformada por los Almohades, casi todos los muros presentan la característica decoración de encintado, tan característica de su arquitectura. Los almohades utilizaron, además, multitud de piezas de origen visigodo y romano, bien como refuerzo o bien como decoración. Restos del muro original del siglo IX, de barro, se han encontrado en varias zonas como en El Metido.

Todo el recorrido de la muralla de la Alcazaba puede realizarse por su adarve o paseo de ronda. La excepción es trozo comprendido entre la Torre de Espantaperros y la Torre del Juego de la Condesa o del Alpéndiz. El paseo por el adarve de la Alcazaba proporciona unas estupendas vistas de Badajoz y sus alrededores.

En algunas zonas de la Alcazaba el adarve es accesible desde el interior, bien mediante rampas o mediante escalones. Sin embargo, en otras zonas debido al fuerte desnivel entre el adarve y el interior de la Alcazaba encontramos escaleras y puentes, de época almohade, excepto uno de ellos. En todos los casos, las escaleras constituían un acceso inmediato al adarve desde una puerta próxima.

La barbacana o antemuro es un muro defensivo que se situaba por delante de las murallas. En el caso de la Alcazaba la barbacana está relativamente bien conservada, ya que aún se conserva en casi todo el perímetro de la misma. El recorrido de la barbacana no era continuo como el del adarve, puesto que algunos elementos de la muralla interrumpían el paso, aunque las torres albarranas no suponían obstáculo. Lamentablemente, en algunos tramos la vegetación impide la visión de la misma, como es el caso del tramo entre la Puerta de Yelves y la Torre del Pendón. El tramo peor conservado es el que se encuentra entre El Metido y la Puerta del Alpéndiz, el cual ha sido recuperado solo parcialmente.