sábado, 1 de mayo de 2021

Plaza de Cataluña

La plaza de Cataluña (en catalán: plaça de Catalunya) es una céntrica plaza de Barcelona, uno de los centros neurálgicos de la ciudad. Tiene una superficie de 5 hectáreas

Constituye el punto de unión entre el núcleo viejo de la ciudad y el Ensanche. De aquí parten importantes vías de la ciudad como la Rambla, el paseo de Gracia, la rambla de Cataluña o las rondas de la Universidad y de San Pedro, y la calle de Pelayo, así como la avenida de Portal del Ángel, la gran arteria comercial de la ciudad, y antigua puerta de las murallas.

Hasta que se derribaron las murallas, el espacio actualmente ocupado por la plaza era una explanada a las afueras de la ciudad situada justo enfrente de una de las puertas principales, desde donde salían caminos hacia las poblaciones de los alrededores. Esto convirtió el lugar en el emplazamiento ideal para situar mercados al aire libre, y lo convirtió en un punto importante de la vida de la ciudad.

La plaza también destaca por las numerosas esculturas de importantes artistas expuestas a lo largo de su perímetro, entre las cuales destacan la Diosa de Josep Clarà, Barcelona de Frederic Marès y el Pastor de Pablo Gargallo, además de obras de Josep Llimona, Enrique Casanovas, etc., o el monumento a Francesc Macià de Josep Maria Subirachs, obra mucho más reciente (1991). Las obras del subsuelo, consideradas de gran valor urbanístico, comprendieron las galerías comerciales de la Avenida de la Luz ( actualmente subterráneo del Triangle). Hasta la guerra civil de 1936-1939, sus cafés y restaurantes ( la Maison Dorée, el Colón, la Lluna, el Suís) fueron centro de muchas tertulias literarias y políticas ciudadanas. Fue también un centro de teatros, como el del Bon Retir (1876-1885), el Circ Eqüestre Alegria (1879-1895), Eldorado Concert (1887) o el Teatre Barcelona (1923).