sábado, 15 de mayo de 2021

Fundación Antoni Tàpies

La Fundación Antoni Tàpies es un museo y centro cultural situado en la ciudad de Barcelona. Está dedicado principalmente a la vida y la obra del pintor español Antoni Tàpies (1923-2012).

Fue fundada por el propio artista en 1984. La idea era la de crear un centro para el estudio y la promoción del arte contemporáneo. Cuenta con una de las colecciones más completas de la obra de Tàpies, donadas por el propio pintor y por Teresa Tàpies, su mujer. Contiene más de 360 obras originales (pinturas, dibujos y grabados) ca. 1000 grabados y libros de artista de todos los periodos artísticos del pintor. Abrió sus puertas el mes de junio de 1990.

La sede se encuentra en el barrio del Ensanche, en un edificio modernista obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner. Proyectado en 1879, fue construido entre 1881 y 1885, la fachada del edificio combina la utilización de los ladrillos con hierro. Fue el primero de estas características que se construyó en la zona y sirvió como sede hasta 1981 de Montaner y Simón Editores, fundada en el año 1868 y propiedad de su tío Ramon Montaner i Vila (tío del arquitecto) y de su socio Francesc Simón i Font, donde trabajaron escriptores como Pere Calders, Josep Soler Vidal, Jesús Moncada, entre otros. El edificio es considerado una de las obras pioneras de la renovación arquitectónica y urbana del movimento modernista

Fue restaurado por los arquitectos Roser Amadó y Lluís Domènech Girbau que además lo acondicionaron para ser la sede de la Fundación. Tàpies realizó una escultura, Núvol i cadira (Nube y silla), que actualmente corona la fachada del edificio y que se ha convertido en todo un símbolo de la propia fundación.

En 2010 se reabrió el museo tras dos años de rehabilitación, a cargo del arquitecto Iñaki Ábalos. En esta ocasión la obra estrella de la nueva exposición fue la escultura titulada Mitjó (Calcetín), situada en la terraza de la Fundación. Este era un viejo proyecto de Tàpies, encargado en 1992 por el Ayuntamiento de Barcelona para decorar la Sala Oval del Palacio Nacional de Montjuïc, sede del MNAC. Tàpies proyectó una escultura en forma de calcetín, de 18 metros de altura, con la significación, según él, de «un humilde calcetín en cuyo interior se propone la meditación y con el que quiero representar la importancia en el orden cósmico de las cosas pequeñas». Sin embargo, debido al rechazo popular al proyecto y a la oposición de la Generalidad de Cataluña, la obra finalmente no se llevó a término. Aun así, años más tarde el artista retomó el proyecto, que sin embargo pasó del proyecto original de 18 metros a una versión reducida de 2,75 metros.