lunes, 31 de mayo de 2021

Castillo de los Tres Dragones

El castillo de los Tres Dragones (en catalán, Castell dels Tres Dragons) es el nombre popular que recibe el edificio modernista construido entre 1887-1888 como café-restaurante para la Exposición Universal de Barcelona de 1888 por Lluís Domènech i Montaner. Este nombre, probablemente, fue tomado de la obra teatral satírica en dos actos y en verso, de 1865, de Serafí Pitarra

En 1917 la Junta de Ciencias Naturales del municipio de Barcelona convirtió el castillo en una de las sedes del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, que lo convirtió en 1920 en un museo de zoología. En 2010 el Museo de Zoología de Barcelona cerró sus puertas al público y en 2011 el castillo de los Tres Dragones se convirtió en un fondo de documentación del Museo de Ciencias Naturales, acogiendo de este modo el Laboratori de Natura (Laboratorio de Naturaleza), con laboratorios y espacio de investigación, estudio y conservación de las colecciones.

Construido con ladrillo visto y hierro laminado, es un edificio en forma de castillo coronado de almenas. Es de planta prácticamente cuadrada, con cuatro torres en los ángulos y pasadizos perimetrales que circulan entre una doble fachada. En su innovadora estructura diáfana de ladrillo visto y armazón de hierro también a la vista, se adelanta unos años a la propuesta similar que hará Hendrik Petrus Berlage en su proyecto para la Bolsa de Ámsterdam.

La decoración cerámica –con dibujos de Joan Llimona y Alexandre de Riquer (1888), y de Pius Font i Quer y Joan Baptista Aguilar-Amat (1927), escultura de Antoni Vilanova, ejecución de Alfons Juyol (1888) y González Hermanos (1927), y cerámica de Pujol i Bausis– se localiza en las almenas y los plafones en forma de escudo de la parte alta, que desglosan en azul sobre blanco un programa naturalista de plantas y animales, incluyendo un buen número de bebidas y licores. Los vitrales, desaparecidos en parte, son obra de Antoni Rigalt i Blanch.

Frente al edificio se encuentra la fuente de los Niños, obra de Josep Reynés (1893).