sábado, 17 de abril de 2021

Estación de Francia

Barcelona-Estación de Francia (Barcelona-Estació de França oficialmente y en catalán), también llamada estación de Francia o históricamente Barcelona-Término, es una estación ferroviaria situada en la ciudad española de Barcelona. En 2010, recibió algo más de 850 000 viajeros anuales (sin contar tráfico de cercanías). De ella parten casi todas las líneas regionales y de Media Distancia de Cataluña y algunos servicios de largo recorrido con destino Valencia y Alicante.

Es una estación terminal de carácter monumental dotada con una gran estructura metálica de estilo modernista, construida por la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) sobre una estación anterior inaugurada en 1929 por el rey Alfonso XIII, y diseñada por los arquitectos Pedro Muguruza y Raimundo Durán Reynals y el ingeniero Fernando Gallego Herrera. Está catalogada como Bien Cultural de Interés Local.

Está situada en la avenida del Marqués de Argentera, en el distrito de Ciutat Vella, cerca de La Barceloneta y del parque de la Ciudadela y no muy lejos de la Villa Olímpica de Barcelona.

La actual estación se levantó sobre una anterior del siglo XIX. La primitiva terminal, construida por la compañía Camino de Hierro del Norte, fue inaugurada el 22 de julio de 1854 como cabecera de la línea de Barcelona a Granollers. Esta estación se denominó Barcelona 2 (al ser la segunda construida en la ciudad, tras la de Barcelona-Mataró), aunque popularmente fue conocida como estación de Granollers y, a partir 1878, como estación de Francia, al prolongarse la línea Barcelona-Granollers hasta la frontera.

La compañía Camino de Hierro del Norte ubicó su estación en un emplazamiento estratégico, junto al edificio de la aduana (hoy Delegación del Gobierno), muy cerca del Pla de Palau (por entonces centro neurálgico de la ciudad) y del puerto, en unos terrenos que pertenecían al glacis de la Ciudadela. Fue la única estación que se hallaba dentro de las murallas de Barcelona, lo que obligó a perforar la muralla de Mar y construir un puente para salvar el foso. La característica curvatura de la estación y sus vías fue diseñada para sortear la fortaleza militar y las vías de la línea Barcelona-Mataró.

Tras varias fusiones entre compañías ferroviarias, la estación pasó a manos de la Compañía de los Ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia (TBF), que también era propietaria de la línea Barcelona-Mataró. En 1889 TBF se unió a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), funcionando durante varios años como Red Catalana de MZA. Dado que TBF era también propietaria de la línea Barcelona-Mataró, contaba con dos terminales (Barcelona 1 y Barcelona 2) separadas por apenas un centenar de metros de distancia, lo que llevó a plantear su unificación en una gran estación.

Tras varias fusiones entre compañías ferroviarias, la estación pasó a manos de la Compañía de los Ferrocarriles de Tarragona a Barcelona y Francia (TBF), que también era propietaria de la línea Barcelona-Mataró. En 1889 TBF se unió a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), funcionando durante varios años como Red Catalana de MZA. Dado que TBF era también propietaria de la línea Barcelona-Mataró, contaba con dos terminales (Barcelona 1 y Barcelona 2) separadas por apenas un centenar de metros de distancia, lo que llevó a plantear su unificación en una gran estación.

Los edificios envuelven las vías en forma de "U" y están fabricados con materiales considerados de lujo, como mármol y bronce con vidrieras decorativas. El vestíbulo cuenta con tres cúpulas de grandes dimensiones. Las 12 vías, numeradas de la N.º 3 a la Nº14, y sus andenes situados dentro de la "U" están cubiertos por dos marquesinas metálicas de 29 m de altura y 195 m de longitud, que en parte están en curva hacia la izquierda. Completan las instalaciones de la estación 2 vías con andén en la parte exterior de la marquesina, numeradas N.º 1 y N.º 2, y diversas vías de estacionamiento. Además, a la salida de la estación, a la izquierda del túnel de la línea general, hay otro túnel para mantenimiento de trenes. La estructura metálica fue construida en la empresa Sociedad Material para Ferrocarriles y Construcciones, S.A., conocida popularmente como Can Girona

Cuenta con venta de billetes, atención al cliente, punto de información y aseos. En el exterior hay un aparcamiento situado en uno de los laterales del edificio, una parada de taxi y otras de autobuses urbanos.